“Lo
fundamental, lo esencial es leer y escribir, cualquiera que sea el modo.
Mientras que la persona conserve el disfrute placentero por la lectura y la
escritura, cualesquiera que sean las circunstancias que la rodean, conservará a
la vez lo mejor de su condición humana”.
(Mariano Baquero Goyanes)
En una sociedad moderna, como en la
que los seres humanos se encuentran inmerso,
los niños y los jóvenes requieren de competencias que les permita
incorporarse a un mercado laboral adecuado y competitivo a sus
capacidades. Los diferentes informes de
la UNESCO, desde el año 2000; mencionan la necesidad de cambios de
paradigmas, de estructuras vocacionales y de hábitos hacia la lectura, que le
permitan a niños y jóvenes a futuro ser profesionales competitivos. Acordes a
las necesidades del mercado laboral, tal lo expresa el Informe de la CEPAL, de
2003. A partir de estos informes,
se mencionan el nuevo concepto de
"Competencias", las cuales vienen a llenar la necesidad de la
revolución tecnológica y la adquisición de nuevos conocimientos.
Para que el alumnado alcance la Competencia Lectora
que con tanta insistencia exige el informe PISA como destreza imprescindible
para la mejora del sistema educativo, es necesario programar la lectura en
relación con las otras habilidades lingüísticas. Sólo así se puede conseguir
que el alumnado domine la Competencia
en Comunicación Lingüística, recogida en la LOE (Ley Orgánica de Educación).
Desde un punto de vista pragmático la
lectura debe ser programado desde la escuela primaria con la idea de
desarrollar un Plan Individual de Lectura, dándole continuación en la
secundaria, de modo que, a través de un asesoramiento individualizado del
proceso, se atienda a la diversidad lectora en el aula. De este modo, se aspira a formar el hábito lector a partir
de obras literarias pertenecientes, en su mayoría, a la Literatura Juvenil
(LJ).
Hoy en día se
ha abandonado la educación lectora y es, precisamente, donde más se necesita
una sistematización basada en un programa razonado de lecturas razonables. Para
abordar adecuadamente el hábito de la lectura hay que conocer los heterogéneos
niveles de competencia lectora y programar estas competencias de manera procedimental, elaborando tablas de gestión
educativa de la lectura, disponer de guías didácticas de los libros que
conforman el plan lector de cada curso y, si es posible, disponer en las clases
de un acceso a Internet, donde están disponibles para el profesorado todas los
títulos y recursos con que llevar a cabo la práctica de la lectura en el aula,
un quehacer que habría que rescatar leyendo fundamentalmente Literatura
Juvenil, un subgénero que cuenta ya con un corpus lector que pudiera
considerarse clásico y apto para el alumnado adolescente.
Se puede agregar que la
función de la lectura es imprescindible, según el informe de la UNESCO
(2012:502), porque:
t
contribuye
al enriquecimiento personal al descubrir conocimientos y conductas reflejadas
en la vida de los personajes, de ahí la importancia de la mímesis en la posible
identificación entre el lector adolescente y los personajes;
t
la
lectura ejercita la capacidad crítica de los lectores en la medida en que es
una fuente de conocimientos que el lector puede asimilar, y sobre los que
debe formarse una opinión;
t
coadyuva
a ampliar el caudal léxico de los alumnos (imprescindible para que estos
crezcan como lectores), así como a familiarizarse con las estructuras
sintácticas más eficaces en cada momento compositivo;
t
alimenta
también la capacidad imaginativa y creativa de los alumnos.
t
la
lectura lleva a la escritura, y viceversa;
t
quien
lee puede alcanzar ese disfrute inconcreto al que con tanta frecuencia se alude
cuando se habla del “placer de la lectura”, y que podría explicarse en ese el
deseo de seguir leyendo para disfrutar de las expectativas que se van creando.
t
mejora
las relaciones humanas, enriqueciendo los contactos personales;
t
facilita
la exposición de los pensamientos y posibilita la capacidad de pensar, de ahí que pueda considerarse un
instrumento extraordinario para el trabajo intelectual.
Podemos
hablar de la idoneidad de este Plan Lector, porque el informe PISA 2009 se centra
en la Lectura
y, en concreto, en la importancia de la Competencia Lectora en la educación
primaria y secundaria: “La publicación
va dirigida especialmente a los profesores de educación de niños y jóvenes,
pues la comprensión lectora sigue siendo una competencia clave del aprendizaje
en este los diferentes niveles educativos”.
Dado
que todos los especialistas coinciden en ponderar positivamente la competencia
lectora como una herramienta primordial para el proceso de
enseñanza-aprendizaje, ha sido definida como:
“La capacidad de
comprender, utilizar y analizar textos escritos para alcanzar los objetivos del
lector, desarrollar sus conocimientos y posibilidades y participar en la
sociedad”. (Informe UNESCO: Jóvenes y competencias. 2012:475).
Por
tanto, comprender un texto va más allá de extraer una información puntual,
puesto que exige que el lector sea activo, valore y reflexione sobre esa
información concreta. Cada lector actualiza desde su presente la comprensión de
un texto mediante un proceso lector en el que se activas muchos mecanismos
cognitivos que facilitan la comprensión global.
En las pruebas que propone el informe
PISA el alumnado ha de tener en cuenta cinco procesos:
t
obtención de la información;
t
comprensión general;
t
elaboración de una interpretación;
t
reflexión y valoración del contenido de un texto;
t reflexión
y valoración de la forma de un texto.
Estos cinco procesos han de
aplicarse sobre una tipología de textos
continuos (narración, exposición,
descripción, argumentación, instrucción, documento o registro, hipertexto) y textos discontinuos (cuadros y gráficos, tablas, diagramas, mapas, formularios, hojas
informativas, convocatorias, vales o bonos, certificados). No cabe duda de que para que los
resultados derivados de estas pruebas sean óptimos hay que tener en cuenta
sobre qué textos se trabaja. Aunque es
cierto que en muchos casos la tipología que propone el informe PISA no es la
habitual en nuestro sistema educativo, sirve igualmente para poner de
manifiesto el escaso nivel de comprensión lectora del alumnado, o lo que es lo
mismo, su deficiente competencia lectora.
No obstante lo dicho, es conveniente utilizar una tipología textual
más reducida, textos que han sido experimentados con los alumnos y que tienen
en cuenta también la lectura literaria y el placer de leer. Se hace referencia de textos
expositivos-argumentativos (columnas de opinión), poemas, cuentos, fragmentos
descriptivos extraídos de novelas, una carta, entre otros., pero, sobre todo,
en el género narrativo, porque se entiende que facilita la sistematización de
un plan de lectura que busca la consolidación del hábito lector del alumnado.
La lectura no solo
proporciona información (instrucción) sino que forma (educa) creando hábitos de
reflexión, análisis, esfuerzo, concentración... y recrea, hace gozar,
entretiene y distrae. Una persona con hábito de lectura posee autonomía
cognitiva, es decir, está preparada para aprender por sí mismo durante toda la
vida. En esta época de cambios vertiginosos en la cual los conocimientos envejecen con rapidez, es
fundamental tener un hábito lector que garantice tener conocimientos frescos,
actualizados pues ello vuelve laboral y académicamente más eficientes y
competentes en el campo laboral o académico.
Tener una fluida
comprensión lectora, poseer hábito lector, hoy en día, es algo más que tener un
pasatiempo digno de elogio…es garantizar el futuro de las generaciones que en
este momento están formándose en las aulas. A continuación, algunas de las
razones por las cuales debemos optar por un proyecto lector serio y creativo.
·
La
lectura ayuda al desarrollo y perfeccionamiento del lenguaje. Mejora la
expresión oral y escrita y hace el lenguaje más fluido. Aumenta el vocabulario
y mejora la redacción y ortografía.·
·
La
lectura nos permite aprender cualquier materia desde física cuántica hasta
matemática financiera. No hay especialidad profesional en la que no se requiera
de una práctica lectora que actualice constantemente los conocimientos para
hacernos más competentes día a día.
·
La
lectura mejora las relaciones humanas, enriqueciendo los contactos personales
pues facilita el desarrollo de las habilidades sociales al mejorar la
comunicación y la comprensión de otras mentalidades al explorar el universo
presentado por los diferentes autores.
·
La
lectura da facilidad para exponer el propio pensamiento y posibilita la
capacidad de pensar. En el acto de leer, se establecen conceptos, juicios y
razonamientos ya que, aunque no seamos conscientes de ello, estamos dialogando
constantemente con el autor y con nuestra propia cosmovisión.
·
La
lectura es una herramienta extraordinaria de trabajo intelectual ya que
promueve el desarrollo de las habilidades cognitivas fundamentales: comparar,
definir, argumentar, observar, caracterizar, etc.,
·
La
lectura aumenta nuestro bagaje
cultural; proporciona información, conocimientos de diferentes aspectos de la
cultura humana.
·
La
lectura amplía los horizontes del individuo permitiéndole ponerse en contacto
con lugares, gentes, experiencias y costumbres lejanas a él en el tiempo o en
el espacio.
·
La
lectura estimula y satisface la curiosidad intelectual y científica.
La lectura desarrolla la
creatividad pues al ampliar nuestro horizonte lexicológico y cultural nos
brinda el desarrollo de los principales indicadores de creatividad como son: la
fluidez, la flexibilidad, la originalidad y la sensibilidad.
La lectura nos vuelve más
tolerantes, menos prejuiciosos, más libres, más resistentes al cambio, más universales
y más orgullosos de lo nuestro.
La lectura es una afición
que dura toda la vida que puede practicarse en cualquier tiempo, lugar,
circunstancia. Nos libra de los males de nuestro tiempo: la soledad, la
depresión y el consumismo compulsivo.
Obviamente, la lectura puede realizarse de muchas maneras y con muchos objetivos. Así, no es lo mismo la lectura
por placer que aquella que se realiza por obligación para cumplir determinado
objetivo educativo o laboral. De cualquier modo, siempre la lectura actuará
como un fenómeno que permite alentar la imaginación, crear nuevos mundos en la
mente del lector, reflexionar sobre ideas o conceptos abstractos, entrar en
contacto con nuestro idioma o con otros, mejorar la ortografía, conocer más
sobre otras realidades, entre otros. Es siempre relevante para que la lectura
rinda sus mejores frutos que la misma se realice en ambientes relajados y
tranquilos, que inviten a la concentración, que permitan que la persona se
olvide de aquello que lo rodea y se sumerja en la historia que lee
Ante esta realidad, es conveniente, que las
bibliotecas se conviertan en una herramienta para la adquisición de estos nueva
competencia, que los bibliotecólogos sean gestores para el fomento de la
lectura, un coordinador para un nuevo Plan Global de Lectura, cumpliendo una
serie de pasos que van a permitir la estructuración de este nuevo plan, a
saber:
t
Realizara en primer lugar un análisis
de las necesidades formativas.
t
Asesorar e informa al profesorado de
los materiales curriculares.
t
Contactar con los alumnos con el fin de
motivarlos.
t
Coordinar las lecturas de todos los
departamentos académicos.
t
Crear documentos para la gestión
educativa de la lectura.
t
Crear una base de datos con los títulos
y sus respectivos guías didácticas.
t
Adquirir los libros necesarios para
aumentar los fondos de la biblioteca.
t
Convertir la biblioteca en un lugar
vivo para la lectura.
t
Poner a disposición del profesorado los
recursos informáticos y tecnológicos.
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